Un adolescente que había aprendido a manejar por su cuenta mirando tutoriales de YouTube fue condenado a casi siete años de prisión después de atropellar y matar a un abuelo de 78 años que cruzaba la calle acompañado por su nieta de 10.
El hecho ocurrió en septiembre de 2024 en la ciudad de Manchester, en el noroeste del Reino Unido. La víctima fue identificada como Terry James, un abuelo de 14 nietos, que había salido a comprar jugo de naranja a un negocio cercano a la casa de su hija.
El responsable, Ruhul Islam, tenía apenas 16 años cuando ocurrió el accidente y conducía sin registro ni seguro. Actualmente tiene 18 y recibió su condena después de admitir los delitos.
Aquella tarde, Terry había compartido una comida familiar en la casa de su hija Caroline, de 55 años. Poco antes de las 7 de la tarde, decidió salir a comprar jugo de naranja porque tenía molestias estomacales. Su nieta Daisy, de 10 años, quiso acompañarlo. Aunque ya estaba en pijama, se puso un abrigo y los zapatos para caminar con su abuelo hasta el comercio.
Cuando ambos cruzaban la calle, un auto conducido por Islam apareció a gran velocidad y atropelló violentamente al hombre. La nena consiguió alcanzar la vereda apenas un instante antes del impacto. “Daisy logró poner el pie en la acera justo cuando lo atropellaron. De lo contrario, ella también habría muerto”, relató Caroline.
La menor regresó corriendo a su casa y comenzó a gritar que habían atropellado a su abuelo. Terry fue trasladado al Hospital Salford Royal con un traumatismo craneoencefálico gravísimo. Nunca recuperó el conocimiento y murió al día siguiente, acompañado por sus familiares.
Cómo descubrieron que el adolescente había aprendido a manejar por YouTube
Después del accidente, Islam se acercó a Caroline y le aseguró que él no estaba conduciendo el vehículo. Según relató la mujer, el adolescente intentó responsabilizar a su propio hermano. “Me miró a los ojos y me dijo que él no era el conductor. Nunca entenderé cómo pudo mentir así”, expresó.
Sin embargo, cuatro semanas después, las imágenes de las cámaras de seguridad demostraron que Islam estaba al volante. Las grabaciones también permitieron reconstruir su conducción antes del choque. El adolescente circulaba por el carril contrario, adelantaba peligrosamente a otros vehículos y atravesaba semáforos en rojo.

Durante el interrogatorio policial, reconoció que había aprendido a manejar mirando videos de YouTube, sin recibir formación formal. Además, se estableció que había utilizado el auto de su hermano para realizar repartos de comida a domicilio.
Islam fue condenado a casi siete años de prisión después de declararse culpable de causar una muerte por conducción peligrosa, conducir sin licencia ni seguro y obstruir la Justicia. Sin embargo, Caroline consideró que la pena era insuficiente. “La sentencia es una broma; saldrá libre en tres años. Toda mi familia está destrozada”, manifestó.





