La magia volvió a convertirse en protagonista de Otro día perdido cuando Mario Pergolini presentó a Agustín “Rada” Aristarán, durante una de las emisiones del ciclo. El invitado de la noche, Pedro Rosemblat, había manifestado su entusiasmo por este tipo de trucos y terminó participando de una demostración con cartas que lo dejó completamente sorprendido.
Todo comenzó cuando Pergolini anticipó la presencia del humorista y mago, aunque aclaró que en principio no estaba previsto que hiciera magia. La situación generó un divertido intercambio hasta que finalmente el conductor presentó formalmente a Rada.
“Señores y señores, con nosotros, Agustín Aristarán, mago argentino”, anunció Mario. La presentación provocó la reacción inmediata de Rosemblat, que dejó en claro sus ganas de participar: “A mí me encanta la magia”.
Rada entonces decidió involucrar directamente al invitado. Para comenzar, tomó una carta y le pidió que intentara adivinar cuál era. Pedro fue lanzando diferentes posibilidades, pero ninguna coincidía con la carta que tenía el mago.
“Siete de corazón”, arriesgó en una de las primeras oportunidades. Rada mostró que se trataba de otra carta. Luego llegó otro intento: “3 de pica”, dijo Rosemblat, pero nuevamente falló.
El juego continuó con distintas cartas y el invitado volvió a equivocarse. “No hay chance de saber cuál es la carta”, reconoció Pedro ante la dificultad de la propuesta.
Rada le prestó su poder a Pedro Rosemblat en un insólito truco de magia
Fue entonces cuando Rada decidió cambiar la dinámica y, en tono humorístico, le aseguró que iba a prestarle su “poder” de mago.
“Es más, te voy a dar mi poder. Que nos dan los magos, te lo voy a prestar un ratito nada más”, explicó.

A partir de ese momento comenzó el verdadero desafío. Rada le indicó a Rosemblat que debía pasar la mano por encima de las cartas, concentrarse y elegir aquella que sintiera. La consigna terminó llevando al invitado hacia una carta específica: el 6 de trébol.
“Sentí un tremendo seis de trébol”, respondió Pedro entre risas, aunque todavía no parecía convencido de lo que estaba sucediendo.
Rada continuó guiándolo y sumó una segunda carta al desafío: la reina de trébol. Rosemblat volvió a elegir y finalmente llegó el momento de comprobar el resultado: las cartas coincidían con las indicaciones de Rada. “Es increíble”, sentenció Pergolini ante la sorpresa absoluta de Pedro y los aplausos de todo el estudio.



