Sergio Gómez mide 2,26 metros y su historia no deja indiferente a nadie. Conocido en algún momento por su participación en programas de televisión, su presente es muy distinto al de aquellos días de exposición. Hoy enfrenta una lucha diaria: encontrar trabajo y un hogar digno en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde los 12 años, cuando ya medía 1,95 metros, Sergio supo que su cuerpo no era como el de los demás. A esa edad le diagnosticaron gigantismo, un trastorno provocado por un adenoma en la hipófisis, la glándula que regula el crecimiento. A diferencia de Lionel Messi, quien necesitó tratamiento con la hormona del crecimiento, Sergio la produce en exceso, lo que provoca que su cuerpo siga desarrollándose sin freno.
“Cada vez soy más alto, no importa la edad. La hormona sigue actuando”, explicó en una entrevista reciente con Telenoche. Pero su condición le genera no solo problemas de salud, sino también dificultades en lo cotidiano. Desde encontrar ropa y calzado de su talla (calza 55 y debe encargar sus zapatillas desde Estados Unidos) hasta poder viajar en transporte público sin incomodidades, su altura lo convierte en un desafío viviente para una ciudad que no está diseñada para personas como él.

De la fama al olvido: la lucha de Sergio por la estabilidad
Sergio se hizo conocido en 2019, cuando participó en el programa “Quisiera ser millonario”, donde ganó 500 mil pesos. Sin embargo, el dinero se esfumó rápidamente y su realidad actual es muy distinta. Separado de su pareja y sin un hogar estable, hoy vive en condiciones precarias en Buenos Aires, en un depósito prestado por un amigo.

“No tengo nada, ni heladera, ni ventilador, ni cocina, ni baño. Me prestaron un colchoncito de una plaza”, reveló el hombre en una charla que mantuvo con Daniel Malnatti. El calor dentro del lugar es agobiante y ni siquiera cuenta con una cama en la que pueda descansar cómodamente. Para extender el espacio, usa una valija como soporte.
A pesar de todo, Sergio no pierde la esperanza y está dispuesto a desempeñarse en distintos rubros, desde albañilería y pintura hasta jardinería y limpieza. Su mayor deseo es conseguir estabilidad laboral para poder alquilar una vivienda digna y salir adelante. “Confío en la gente, en que alguien me va a dar una oportunidad”, expresó con fe.
“Él vivía en Misiones y ya había estado en Buenos Aires, estaba casado y se tuvo que separar y se quedó sin nada”, relataron en Telenoche. Sergio debe quedarse en la ciudad para poder continuar con su tratamiento, pero para eso necesita un trabajo y vivienda digna. Para quienes quieran contactarlo y ayudarlo, su cuenta de Instagram es @sergio-chiquito.gomez20. Allí comparte su día a día y espera que alguien le brinde la oportunidad que tanto necesita.