Hacer pan de masa madre en casa no es tarea fácil: lleva tiempo, paciencia y dedicación. Por eso, descubrir que al día siguiente está gomoso o seco puede ser una gran decepción. Pero, según expertos, el problema suele estar en un error muy común y fácil de evitar.
La clave está en el momento posterior al horneado. Según el panadero británico Jamie Saechao, propietario de Ginger Homemaking, envolver el pan antes de que se enfríe por completo es un gran error.
“Si lo tapás demasiado pronto, libera vapor y se humedece, lo que acelera su deterioro”, explicó, en diálogo con el medio Express.
El paso correcto es dejar la hogaza sobre una rejilla, al aire libre, hasta que esté completamente fría. Esto permite que el aire circule y evita que la humedad quede atrapada.
Cómo guardarlo para que dure más
Una vez frío, hay varias formas efectivas de conservarlo:
- Guardarlo en bolsa de papel o de tela (permite que respire)
- Usar una olla de hierro fundido o panera
- Evitar bolsas plásticas herméticas (aceleran la humedad).

Nunca guardes el pan de masa madre en la heladera. El frío lo reseca rápidamente y arruina su textura. Pero si no lo vas a consumir en pocos días, lo ideal es congelarlo. Podés freezarlo entero o en rebanadas, separar las fetas con papel manteca, lo que permite que dure hasta tres meses en buen estado.






