Su sabor tostado combina a la perfección con la frescura del jengibre, mientras que el jugo de limón equilibra la untuosidad y corta la grasa de la mantequilla de maní. Un plato rápido, fácil y con aire oriental para resolver el almuerzo o la cena en 20 minutos.
Comensales
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Ingredientes
Para la Base y el Pollo
- 400 g Pechuga de pollo (cortada en tiras de grosor parejo)
- Una cda Aceite
- Sal y pimienta negra a gusto
Para la Salsa de Maní y Limón
- 2 cdas Pasta de maní
- Una cda Salsa de soja
- Una cda Jugo de limón fresco
- ½ cdta Jengibre fresco rallado
- 4 cdas Agua tibia
Para Acompañar y Decorar
- 2 tazas Arroz blanco cocido
- 2 cdas Maní tostado no salado
- 2 cdas Cebolla de verdeo
Preparación
- Preparación del pollo: Cortá tiras homogéneas para garantizar una cocción uniforme. Sobre una tabla limpia, cortá los 400 g de pechuga de pollo en tiras o bocados de grosor parejo. Esto evita que los trozos más finos se sequen mientras los más gruesos se terminan de cocinar. Reserva.
- Elaboración de la salsa de maní: Emulsioná la base de la salsa antes de llevar al fuego. En un bowl chico o taza, mezclá las 2 cucharadas de pasta de maní sin azúcar, la cucharada de salsa de soja, la cucharada de jugo de limón y la ½ cucharadita de jengibre fresco rallado. Agregá las 4 cucharadas de agua y batí con una cuchara o tenedor. Si notas que la mezcla queda demasiado densa, sumá unas gotas extra de agua: la salsa debe quedar fluida para poder distribuirse fácilmente en la sartén.
- Dorado del pollo sin amontonar: Sellado a alta temperatura para sellar jugos. Calentá una sartén amplia con un chorrito de aceite a fuego medio-alto. Acomodá las tiras de pechuga sin amontonarlas para que se doren correctamente y no desprendan líquido al vapor. Dorá durante 3 a 4 minutos por lado hasta que estén selladas y prácticamente cocidas en su interior.
- Integración de la salsa y glaseado final: Baja el fuego para no cortar ni pastear la emulsion. Bajá la temperatura del fuego al mínimo. Volcá la mezcla de maní y limón sobre el pollo caliente. Revolvé de forma continua durante 1 o 2 minutos para que la salsa recubra las tiras de pollo. Atención: la idea es que la salsa abrace la carne de forma cremosa, sin dejar que se reduzca en exceso ni se transforme en una pasta seca.
- Emplatado y terminación: Texturas e intensidad en el plato. Serví inmediatamente sobre una colchón de arroz blanco recién hecho. Proba el punto de sal antes de servir. Decorá el plato espolvoreando por encima el maní picado para darle el toque crocante y la parte verde de la cebolla de verdeo para sumar frescura.
Tips del Chef
- La pasta de maní sin azúcar es obligatoria: Asegurate de usar pasta neutra (100% maní pasteado). Si utilizás manteca de maní tipo norteamericana con azúcar o aceites hidrogenados agregados, el plato va a quedar empalagoso y la salsa se va a separar al tomar contacto con el calor de la sartén.
- Cuidado con el punto de sal: La salsa de soja ya contiene un porcentaje alto de sodio. No agregues sal al pollo antes de dorarlo; ajustá la sazón recién al final, una vez que hayas probado el plato terminado con la salsa integrada.
¡Todo listo!
Tiempo de preparación:30 minMétodos de cocción:-Dificultad:Fácil




